En plena pandemia, en un patio de la Avenida 9 de Julio de Carlos Casares, encendimos el primer fogonero. Hoy nuestros productos llegan desde La Quiaca hasta Bariloche, de patio en patio, de reunión en reunión.
El principio.
El Patio nació en plena pandemia, en una casa de la Avenida 9 de Julio de Carlos Casares. Juan, médico de Buenos Aires que trabajaba en el hospital local, traía el oficio; Martín, las ganas. Entre cuarentena y cuarentena diseñaron casi por instinto la idea más apropiada para un momento en que nadie podía juntarse: un fogonero, un lugar alrededor del cual reunirse.
Lo eligió la gente.
Lo que empezó como un pasatiempo se volvió una elección. El fogonero de El Patio crea el espacio: convoca a la familia, a los amigos, a los que uno quiere cerca. La gente lo vivió, lo recomendó, lo regaló — y así llegó a todos los rincones del país, desde La Quiaca hasta Bariloche.
Fabricación propia.
Hoy somos un equipo de cuatro personas con taller en el Parque Industrial de Carlos Casares. Cada fogonero, mueble y accesorio sale de nuestras manos: trabajamos el hierro y la madera diseñando lo que nos gustaría tener y fabricando lo que vale la pena durar. No tercerizamos, no revendemos. Lo que vendemos, lo hacemos nosotros.
¿Querés conocernos?
Showroom: Vicente López esquina Las Heras, Carlos Casares, Buenos Aires.
WhatsApp: 2395-424045 · Instagram: @elpatio_fogoneros
Todo lo que vendemos sale de nuestro taller. Controlamos cada soldadura, cada terminación, cada detalle.
Hablás con quienes fabrican tu fogonero. Sin intermediarios, sin call centers, sin vueltas.
Hierro de verdad, pensado para vivir a la intemperie y acompañarte durante décadas de asados.